Legado de cocineras

Patrimonio

Chipa so'o

“Un cocinero se convierte en artista cuando tiene cosas que decir a través de sus platos, como un pintor en un cuadro” (Joan Miró).

Las manos prodigiosas de las “machu” hacían que la comida paraguaya sea sustanciosa y rica, utilizando los productos de la tierra guaraní e innovando con las costumbres de los españoles.

Un claro ejemplo, es la machu de Don Carlos Antonio López, quien ocasionalmente  transformo la sopa de maíz en la sopa paraguaya.

En el marco de la conmemoración del Bicentenario nacional recordamos a las cocineras, pioneras en fomentar y preservar la gastronomía paraguaya a través de la práctica y la enseñanza.

El primer libro

Doña Raquel Livieres Soto de Artecona, fue la pionera haciendo su propia crema de leche y faenando sus gallinas como instrumento práctico de la didáctica de su enseñanza. Fruto de sus años de docencia en la gastronomía, fueron varios libros publicados, como La cocinera paraguaya, con prólogo de Manuel Domínguez, en 1931, un Manual dietético para convalecientes de enfermedades infecciosas, Manual de economía doméstica y primeros auxilios y La moderna cocina paraguaya.

 

Primer instituto

Velilla

Josefina Velilla De Aquino, quien fue Presidenta del Club de Madres de San Roque en el año1953, en donde inició sus actividades de enseñanza del arte culinario. Unos años más tarde, asesoró a Cáritas del Paraguay para el mejor aprovechamiento de los productos recibidos de Cáritas Internacional. Elaboró con este fin un recetario de comida nacional que llegó a todo el país, permitiendo utilizar debidamente dichos productos.

De 1958 a 1963, dicta cursillos breves de cocina a pedido de instituciones como el Círculo de Médico, Centro Cultural Paraguayo Americano, orientando el programa de enseñanza hacia la comida nacional, para el mejor  aprovechamiento de  los productos de nuestra tierra y el afán de dar una profesión lucrativa a los sectores de ingresos modestos.

El 20 de Febrero de 1964 inscribió en el Ministerio de Educación y Culto el primer Instituto de Arte Culinario del país.

En el campo de la comunicación escrita el Semanario "Comunidad" por primera vez publica Recetas de Cocina en el País, con la colaboración de la Sra. de Aquino, quien se encarga de la sección por varios años. También, aportaba para las revistas "Así. Es", "Farolito” y el diario “A.B.C.".

 

La precursora

Clara Benza

María Clara Benza de Garofalo siendo devota de María Auxiliadora, empezó a enseñar gastronomía en la iglesia María Auxiliadora, a beneficio de obras sociales, donde en ese entonces era párroco el después monseñor Ismael Rolón, quien la encaminó a continuar en la enseñanza de la gastronomía, no sólo como una tarea social sino además como un trabajo remunerativo.

Fundó en 1951 su Escuela Gastronómica que otorga títulos de Profesor de Arte Culinario con el programa propio de la Institución y cuenta con el reconocimiento de nivel terciario en la carrera gastronómica.

Durante varios años condujo su propio programa de televisión, luego la acompaño su hija Sarita Garofalo, quien sigue hasta nuestros días.

 

La alumna

Deyma de Kerling

Continuo el legado, doña Deyma Vera Valenzano fue alumna de doña Clara Benza de Garofalo y un año después, en 1973, abrió ITSAC “Instituto Técnico Superior de Arte Culinario “Prof. Deyma de Kerling”. Además, es autora de los libros “Práctico ABC del Arte Culinario”, “Práctico Libro de la Nutrición y la Dietética”, y “Con sabor a Paraguay”.

Hace 28 años conduce su propio programa “Nutrición y Salud”.

Estas mujeres de inagotables experiencias de vida, hacen llegar recetas gastronómicas con mensajes de amor y valores impregnados en la cultura paraguaya a todas las familias en todos los rincones del país.