La Chipa en la Semana Santa paraguaya

El máiz o Avatí

Chipa

La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos donde se bendice el pindó, el agua, la ruda, el romero y otras hierbas medicinales que son usadas durante el año para sanar o liberar de vibraciones negativas el ambiente, o protegerse de las tormentas. Muchas mujeres llevaban una pequeña bolsa con almidón para ser bendecido y posteriormente era mezclado con el resto de los ingredientes de la chipa.
Para el guaraní la palma y el pindó son parte del universo simbólico y es muy bien utilizado por los sacerdotes católicos para dar solemnidad al Domingo de Ramos. La habilidad del guaraní y el conocimiento de las técnicas del tejido contribuye para desarrollar toda habilidad artística con el ¨pindó karaí¨ (pindó bendecido), creando una sana competencia entre los participantes, afortunadamente esta costumbre hasta hoy sobrevive, y dan un marco muy original a las procesiones en esta fecha.

Tres acciones marcan el ritual de la Semana Santa en el seno familiar y comunitario:

  • La fabricación de la chipa y otros alimentos.
  • La construcción de los calvarios y
  • Los cantos (ñembo´e purahéi) recorriendo los calvarios o cruces solitarias.

Fabricación de Chipa y Otros Alimentos

Chipa

Varios días antes, las familias se movilizan para adquirir todos los elementos necesarios para preparar los alimentos y en especial la chipa y la sopa. Antiguamente y aún en el interior, cada familia prepara totalmente los ingredientes, comenzando por el almidón, por ser su proceso más lento requiere de varios días, y luego la obtención de la harina de maíz que se realiza pisándola en el mortero. En todo el vecindario se oía el sonido sordo del bum bum de los morteros (o ñembiso jovái –pisar el maíz en el mortero entre dos, tres y hasta cuatro personas-) que hoy callaron y se reemplazaron por los molinos que agilizan el trabajo.

En estas actividades participaban todos los miembros de la familia incluyendo las criaturas, había trabajo para todos y se desarrollaba en un ambiente armónico y festivo, sin faltar los chistes, los casos, las bromas o las famosas ¨tallas¨.

Los ingredientes como el queso y los huevos se juntan con varios días de anticipación. La grasa, generalmente proviene del sacrificio de un chancho engordado para la fecha. Cuando no había posibilidad de adquirir ésta, se recurría a la grasa vacuna. No se descuidaba tampoco la provista de leña para calentar el horno o ¨tatakuá¨.

Miércoles Santo

Chipa

Se prepara la chipa cocinada al horno sobre las hojas de banana o yaguarundí. Cuando están listas, todos invitan con su chipa a la vecina, los parientes, las comadres y a los visitantes. Es un ir y venir de chipas por todo el barrio, reproduciendo en esta acción el rito ancestral de compartir los alimentos para recibir bendición y abundancia.

Actualmente en los hogares en donde no se hace chipa en Semana Santa es como si no fuese Semana Santa, y se convierte en un feriado común.

Jueves Santo

Chipa Guasu

Se prepara la sopa y algo de gallina, pollo, carne vacuna o chancho al horno para celebrar la Ultima Cena. Se apagaba el fuego que no se prendía hasta el domingo. También desde este momento no se compraba ni vendía nada, pues existía la creencia que se vendía a Jesús. Si se necesitaba algo se pagaba el domingo.

El jueves santo a la mañana se preparaban los calvarios frente a las viviendas.

Construcción de los Calvarios de Semana Santa

Lo construían y lo siguen construyendo aún en algunas comunidades rurales del país. Las familias que tenían santos o cruces en las casas y se sienten motivadas para hacerlo. Se prepara frente a las casas, bajo el corredor, bajo un árbol o la parralera. Estos calvarios siempre cubren un santo o una cruz que permanece acostada o en posición horizontal – el Viernes Santo – y la levantan el Domingo de Gloria. Todo el tiempo permanece iluminado por las velas. Esta práctica se realiza en las localidades más distantes de la iglesia y que los fieles no pueden asistir a la parroquia para la celebración litúrgica. El material más utilizado en el calvario de Semana Santa consiste en caña de azúcar, caña de castilla y laurel negro, ornamentado con flores silvestres blancas, amarillas, azules o lilas.

Ñembo´e purahéi (cantores) y Estacioneros

La noche del Jueves y todo el Viernes Santo los cantores se juntan y salen a recorrer las cruces y los calvarios, parando ante ellos a cantar. A la noche preparan faroles o luminarias para alumbrar el camino. Al finalizar el canto el dueño de los calvarios les obsequia chipa.


Viernes Santo

Niña comiendo chipa

Visita al cementerio

Es común que se utilice el Viernes Santo para visitar a los difuntos. Los familiares se sientan frente a los panteones o a las cruces y rezan, acompañan a sus difuntos tomando mate o tereré. Muchos entregan chipa a los niños.

En Carapeguá hasta el presente la visita al cementerio el Viernes Santo más parece una fiesta patronal, la asistencia es aún mayor que el día de los muertos.

Actos litúrgicos

Todos los que pueden llegar hasta una iglesia donde se realiza la celebración participan de la recordación del Vía Crucis y de la muerte de Jesús.

Domingo de Pascua

Chipa kesu

La bendición de los padrinos

Pedir la bendición está bastante arraigado aún en las áreas rurales. El Domingo de Pascuas se acostumbraba visitar a los padrinos para recibir la bendición, a quienes generalmente se les llevaba chipas preparadas especialmente para el efecto. La madrina, en la mayoría de los casos también preparaba algo para obsequiar a sus ahijados.

En Carapeguá existe una comida festiva llamada RYGUASU FORRADO, que se prepara especialmente en la zona de los esterales, con una gallina hervida y rellanada con carne de otra gallina, pollo u otra carne condimentada con verduras, mezclada con huevos duros. Luego se la forra con masa de chipa de almidón o mestiza, sobre la cual se pueden realizar dibujos especiales. Se cocina al horno y se sirve en una fuente adornada con choclos. Esta comida se obsequia a la madrina en cuaresma. Es preparada también en ocasiones como casamientos, es el plato especial para los novios, padrinos e invitados.

 

Margarita Miró Ibars
<mmiroibars@hotmail.com>